El tráfico de los medios cayó un tercio en un año: por qué a ti también te va a pasar si solo confías en estar bien escrito

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El tráfico que Google enviaba a los medios de comunicación cayó un tercio en 2025, y ese desplome no se debe a que la gente busque menos, sino a que cada vez más preguntas las responde directamente la Inteligencia Artificial con un resumen, sin que el usuario llegue a hacer clic en ninguna fuente. Si tu contenido es el que mejor responde a una pregunta pero el cliente nunca llega a leerlo entero ni a conocerte, estar bien escrito ya no es suficiente.

El dato: el tráfico de los medios hacia Google cayó un tercio en 2025

El tráfico de búsqueda orgánica de Google hacia más de 2.500 sitios de noticias bajó un 33% a nivel global entre noviembre de 2024 y noviembre de 2025, y un 38% en Estados Unidos, según el informe «Journalism, Media, and Technology Trends and Predictions 2026» del Reuters Institute for the Study of Journalism, recogido también por la Asociación de Medios de Información (AMI) en 2026. El tráfico llegado desde Google Discover cayó un 21% en el mismo periodo.

Los responsables de medios consultados para ese informe, 280 directivos de 51 países, esperan que las referencias desde buscadores caigan casi a la mitad, un 43%, en los próximos tres años. No es una caída puntual: es una tendencia que, según sus propios cálculos, se va a acelerar.

Ese porcentaje no es un ajuste pasajero. Los propios editores admiten en el informe que la confianza en las perspectivas de futuro del periodismo es baja: solo un 38% de los directivos, consejeros delegados y responsables digitales encuestados se dice confiado sobre el futuro de la profesión, en buena parte por la pérdida de influencia frente a las plataformas de Inteligencia Artificial.

Los casos extremos: medios tecnológicos que perdieron hasta el 97% de sus visitas

Las publicaciones tecnológicas más importantes de Estados Unidos perdieron, de media, un 58% de su tráfico orgánico de Google entre 2024 y 2026, con casos extremos de hasta el 97%, según la cobertura de 2026 del medio Ecosistema Startup sobre el impacto de los resúmenes de Inteligencia Artificial en los buscadores. Un medio que pierde el 97% de sus visitas no ha perdido calidad, ha perdido el canal por el que esa calidad llegaba hasta el lector.

Estos son medios con equipos editoriales grandes, presupuesto y años de posicionamiento acumulado. Si a ellos les está pasando esto, la pregunta que le toca hacerse a cualquier profesional que publica contenido por su cuenta, sin ese respaldo, es obvia: ¿qué protección tengo yo?

Google Discover, el flujo de noticias personalizado que durante años fue una fuente de tráfico casi gratuita para cualquier web con buen contenido, cayó un 21% en el mismo periodo analizado por el Reuters Institute. Para un profesional que dependía de esa vía informal de descubrimiento, la caída duele tanto como la de la búsqueda tradicional, aunque se hable menos de ella.

Por qué pasa esto: la Inteligencia Artificial ya no te manda tráfico, te sustituye

Durante años, aparecer bien posicionado en Google significaba que la gente iba a llegar hasta tu web para leer tu respuesta completa. Ahora, cuando alguien le pregunta algo a ChatGPT, Gemini, Claude o Perplexity, la Inteligencia Artificial lee las mejores fuentes disponibles, incluida quizá la tuya, y entrega directamente un resumen. El usuario obtiene su respuesta sin necesidad de visitar ninguna página.

El problema no es que la Inteligencia Artificial mienta o invente. El problema es que, aunque use tu contenido como base, tú no apareces en esa conversación de forma que el usuario recuerde tu nombre o sienta la necesidad de contactarte.

Por qué a los medios especializados en tecnología les ha ido peor que a nadie

Los medios tecnológicos han sido los más golpeados porque sus contenidos, artículos explicativos, comparativas, guías, son exactamente el tipo de texto que una Inteligencia Artificial puede resumir con más facilidad: preguntas concretas, respuestas estructuradas, datos verificables. Cuanto más útil y claro es un artículo, más fácil resulta convertirlo en un resumen que sustituye la visita en lugar de generarla.

Esa misma lógica se aplica a cualquier profesional que publique contenido explicativo sobre su especialidad. Un artículo que explica con claridad cómo funciona un proceso legal, un tratamiento o una gestión fiscal es, precisamente por ser bueno, un candidato perfecto para que la Inteligencia Artificial lo resuma sin que el lector necesite visitar la fuente original.

Si eres un profesional independiente, esto te afecta igual, o más, que a un medio grande

Un despacho, una clínica o una consultoría que durante años invirtió en escribir buenos artículos para que Google los posicionara bien enfrenta hoy el mismo problema que un periódico: ese tráfico ya no llega con la misma fuerza, porque la respuesta a la pregunta del usuario se la está dando la Inteligencia Artificial antes de que llegue a tu web.

La diferencia es que un medio grande tiene otras fuentes de ingresos y un equipo dedicado a adaptarse. Un profesional que trabaja solo no tiene ese margen: si su web deja de recibir visitas, deja de recibir consultas, y muchas veces ni siquiera se entera de por qué está pasando.

El error de pensar que «estar bien escrito» es suficiente

Durante años, la estrategia de contenido de cualquier profesional se resumía en escribir artículos útiles, bien estructurados, que Google posicionara arriba. Esa estrategia funcionaba porque el usuario tenía que visitar la web para obtener la respuesta completa. Hoy, la Inteligencia Artificial puede extraer esa respuesta sin que el usuario visite nada.

Esto significa que un artículo puede ser excelente, estar perfectamente escrito y seguir sin generar ni una sola consulta nueva, porque la Inteligencia Artificial ya hizo el trabajo de resumirlo por ti sin necesidad de citarte de forma que alguien recuerde tu nombre.

Lo que sí sigue funcionando: ser la fuente que la Inteligencia Artificial no puede resumir sin nombrarte

Hay una diferencia entre un contenido que la Inteligencia Artificial puede resumir sin dejar rastro de quién lo escribió, y un contenido construido alrededor de una persona concreta, con nombre, trayectoria y criterio propio, que resulta difícil de resumir sin mencionarla. Lo primero alimenta a la máquina sin devolver nada. Lo segundo obliga a la Inteligencia Artificial a nombrarte si quiere dar una respuesta completa y honesta.

Esta idea conecta con algo que ya hemos tratado en este periódico sobre cómo la Inteligencia Artificial decide a quién citar: no es una cuestión de cuántas palabras clave usaste, es una cuestión de si tu nombre está firmemente asociado a ese conocimiento en concreto.

El riesgo silencioso: que otro ocupe tu lugar en la respuesta sin que tú lo sepas

Mientras tú sigues confiando en que tu web bien escrita te va a seguir trayendo clientes como antes, otro profesional de tu misma especialidad puede estar apareciendo ya, con nombre y apellido, en las respuestas que da la Inteligencia Artificial cuando alguien busca ayuda en tu campo. Ese desplazamiento no aparece en ninguna estadística que tú puedas consultar por tu cuenta.

Es exactamente el mismo fenómeno que sufren los medios grandes, pero a escala individual: puedes seguir siendo bueno en lo tuyo y aun así volverte invisible en la conversación que de verdad decide a quién llama el cliente. Es lo mismo que ocurre cuando alguien pregunta a ChatGPT quién es el mejor especialista en un campo y la respuesta ya no incluye tu nombre.

Este cambio no se va a revertir: adaptarse no es opcional

Ningún medio, por grande que sea, ha conseguido revertir esta caída volviendo a la estrategia de contenido de hace cinco años. Los propios editores encuestados por el Reuters Institute esperan que la tendencia se profundice, no que se detenga. Eso significa que esperar a que «todo vuelva a ser como antes» no es una estrategia razonable para nadie, y menos para un profesional que depende de que le encuentren para vivir de su trabajo.

La pregunta correcta ya no es cómo recuperar el tráfico que se perdió, sino cómo asegurarse de que, cuando la Inteligencia Artificial responde en tu lugar, lo hace mencionando tu nombre y no absorbiendo tu trabajo sin dejar rastro de quién lo hizo.

Qué puedes hacer para que la cita no sustituya la visita

No puedes revertir la caída de tráfico que están sufriendo los buscadores tradicionales, ni tú ni ningún medio grande puede hacerlo. Lo que sí puedes controlar es si, cuando la Inteligencia Artificial responde a alguien sobre tu especialidad, tu nombre forma parte de esa respuesta o no.

Nada de esto significa dejar de escribir ni de compartir lo que sabes. Significa entender que el objetivo ya no es solo que te lean, es que te nombren cuando alguien pregunta, aunque esa persona nunca llegue a pisar tu web.

Eso exige saber, con datos y no con intuición, qué está diciendo hoy cada Inteligencia Artificial cuando alguien pregunta por tu campo de trabajo, y si te está citando a ti o a otro profesional que ha entendido antes este cambio. RADAR revisa exactamente eso: si ChatGPT, Gemini, Claude y Perplexity te están citando cuando alguien busca ayuda en tu especialidad, y qué hacer si no lo están haciendo.


Sobre el autor

Javier G. Amblar suma 27 años de experiencia en consultoría y liderazgo y ha formado a más de 33.000 profesionales en 55 países. Fue profesor asociado del IE Business School, donde recibió el Premio a la Excelencia Docente, y ha colaborado como analista en RTVE, Telemadrid, Onda Cero y EsRadio. Es autor del libro Liderazgo (Editatum, 2018), tiene un canal de YouTube con más de 368.000 suscriptores y ha reunido, a través de todos esos años, una comunidad en línea de más de 500.000 personas.

Actualmente dedica su trabajo a dos proyectos. RADAR es su servicio de visibilidad y reputación ante la Inteligencia Artificial, que revisa si ChatGPT, Gemini, Claude y Perplexity citan a un profesional cuando alguien pregunta por su especialidad. Evolution es su programa de mentoría personalizada para profesionales con experiencia que quieren convertir su trayectoria en autoridad reconocible, mejores clientes e ingresos más estables. Puedes ver el trabajo completo de Javier G. Amblar y RADAR en consultoria.uno, y también Evolution aquí.

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Este artículo se ha elaborado con asistencia de inteligencia artificial para la búsqueda, organización y síntesis de información. El texto final, sus fuentes y sus conclusiones han sido revisados y validados por Anabel Blanco, Editora de IA Actual y Javier G. Amblar, Editor de IA Actual.

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