En junio de 2025, una clínica dental en España empezó a recibir reseñas negativas en su ficha de Google que nadie en la consulta reconocía. No eran quejas de pacientes reales: eran textos generados con Inteligencia Artificial, publicados por un estafador que operaba desde Bangladés, y que después contactó a la clínica por Facebook para pedir dinero a cambio de retirarlas. El caso está documentado por Fake Review Watch, la organización que investiga fraude de reseñas, y fue uno de los primeros en Europa donde se confirmó que las reseñas falsas habían sido escritas con Inteligencia Artificial y no copiadas de una plantilla genérica.
Este no es el caso de los 487 días de campaña en un foro que ya se contó en este periódico. Es otro tipo de ataque: no busca hundir tu posicionamiento con contenido negativo indexado, busca hundir tu reputación directamente donde tus clientes deciden, en la ficha de Google, y usa la Inteligencia Artificial para que el texto no se detecte como fraude a simple vista.
¿Cómo empieza un ataque así?
El patrón se repite con pocas variaciones. Un negocio recibe de golpe entre veinte y cincuenta reseñas de una estrella en su Perfil de Empresa en Google. Poco después llega un mensaje, normalmente por WhatsApp, desde un número con prefijo de Pakistán o Bangladés, avisando de que hay «un pedido» de reseñas negativas contra el negocio y ofreciendo detenerlo a cambio de un pago, casi siempre entre 75 y 250 dólares.
The New York Times documentó el patrón el 11 de septiembre de 2025, con el periodista Stuart Thompson recogiendo testimonios de decenas de negocios afectados en Estados Unidos. Desde entonces, medios de doce países han confirmado casos equivalentes: Bélgica, Países Bajos, Noruega, Suiza, Reino Unido, Australia y España entre ellos, según el archivo de casos de Fake Review Watch, dirigido por la investigadora Kay Dean.
La Inteligencia Artificial no solo escribe las reseñas, también las esconde mejor
Lo que cambia frente a las reseñas falsas de hace unos años es la calidad del camuflaje. La Inteligencia Artificial permite generar decenas de reseñas con estilo, vocabulario y estructura distintos entre sí, así que no levantan las alertas automáticas que Google usa para detectar patrones repetidos. En el caso de la clínica dental española, el propio estafador explotó además un fallo en Google que le permitía ocultar el historial de reseñas de sus perfiles falsos, según recoge el reportaje de Fake Review Watch.
La firma de verificación DoubleVerify, que audita fraude publicitario y de contenido, registró en 2025 un aumento de casi tres veces en aplicaciones con reseñas fabricadas con Inteligencia Artificial respecto al promedio de los cinco años anteriores en iOS, y de casi seis veces en Android. El patrón no es exclusivo de las tiendas de aplicaciones: es el mismo mecanismo que ataca fichas de negocio locales.
El País confirmó que España no es un caso aislado
El 29 de diciembre de 2025, el periodista Jordi Pérez Colomé publicó en El País una investigación centrada específicamente en negocios españoles atacados por estos grupos. La conclusión es clara: grupos organizados desde Pakistán o Bangladés escriben decenas de reseñas negativas contra pequeñas empresas en España y después piden dinero para eliminarlas, con Google Maps como el instrumento de presión.
France 24 llegó a la misma conclusión el 6 de noviembre de 2025, en un reportaje que documentaba ataques equivalentes contra negocios en Francia y España, confirmando que las reseñas eran, en muchos casos, generadas directamente con Inteligencia Artificial antes de la petición de rescate.
¿Por qué esto es más grave que una mala reseña real?
Una reseña negativa real, aunque duela, viene de un cliente que existió y que tuvo una experiencia concreta: puedes responder, corregir, aprender. Una reseña fabricada con Inteligencia Artificial no viene de nadie, no describe nada que ocurriera, y sin embargo pesa exactamente igual en el algoritmo que decide si tu ficha aparece o no cuando alguien busca un profesional como tú.
El daño no es solo la nota media. Cuando un negocio pasa de 4,8 a 3,9 estrellas en una noche, como le ocurrió a un restaurante de Filadelfia documentado por The Philadelphia Inquirer el 4 de noviembre de 2025 tras recibir 39 reseñas de una estrella en pocas horas, cualquier cliente potencial que compare opciones te descarta antes de leer una sola palabra.
¿Qué hace Google al respecto?
Google elimina la mayoría de estas reseñas cuando se denuncian, pero el proceso tarda, y mientras tanto el daño ya está hecho frente a cada persona que consulta tu ficha. Google ha creado un formulario específico para denunciar intentos de extorsión con reseñas negativas, después de que la presión mediática de 2025 hiciera evidente que el sistema automático no llegaba a tiempo.
La recomendación de Google, y también la de los abogados especializados en reputación digital consultados en estos casos, es no pagar nunca. Pagar confirma al estafador que el ataque funciona, y en la mayoría de los casos documentados las reseñas negativas siguieron llegando incluso después del pago.
La parte que de verdad debería preocuparte
El problema de fondo no es solo Google Maps. Cuando le preguntas a ChatGPT, Gemini o Perplexity si un negocio es de fiar, esos sistemas también leen las reseñas disponibles en la red para formar su respuesta. Una reputación manipulada con Inteligencia Artificial no solo espanta al cliente que mira tu ficha: también puede filtrarse a la respuesta que un asistente de Inteligencia Artificial le da a alguien que te está buscando sin que tú lo sepas.
Esto es exactamente el problema número cuatro del marco RADAR de Javier G. Amblar: que la competencia, o directamente un extorsionista anónimo, use la Inteligencia Artificial en tu contra en silencio, sin que tú tengas forma de saberlo hasta que el daño ya está hecho.
Qué puedes vigilar tú, sin depender de que Google reaccione a tiempo
Revisar tu Perfil de Empresa en Google con frecuencia, no solo cuando alguien te avisa, es el primer paso. Un salto repentino de reseñas negativas en pocos días, especialmente si vienen de cuentas sin historial visible, es la señal de alarma que documentan todos los casos analizados por Fake Review Watch antes de que llegue el mensaje de extorsión.
Nadie te avisa cuando algo así empieza a construirse contra ti, y para cuando lo notas en tu facturación, ya llevas semanas perdiendo clientes que ni siquiera llegaron a escribirte. Lo mismo ocurre con las reseñas negativas escritas por Inteligencia Artificial a escala: nadie te avisa, tienes que comprobarlo tú.
¿Cuánto ha tenido que moverse Google para frenar esto?
El propio informe de confianza y seguridad de Google de 2025 da una idea del tamaño del problema: la compañía eliminó 292 millones de reseñas que violaban su política, bloqueó 79 millones de ediciones inexactas o no verificadas, restringió 782.000 cuentas infractoras y borró 13 millones de perfiles de empresa falsos. Google asegura que bloquea automáticamente el 85% de las reseñas fraudulentas mediante Inteligencia Artificial y algoritmos, antes incluso de que lleguen a publicarse. El dato importa porque significa que el fraude que sí llega a miles de negocios en más de doce países es, precisamente, el que logra esquivar ese filtro: los ataques mejor camuflados con Inteligencia Artificial son los que sobreviven al cribado automático.
Fake Review Watch, la organización dirigida por la investigadora Kay Dean, documentó más de 150 negocios afectados en su archivo de casos, y el patrón se repite igual en un restaurante de Filadelfia que en una clínica dental española: el extorsionista rara vez ataca una sola vez, prueba con oleadas y observa qué negocios reaccionan y cuáles callan. El que denuncia rápido y no paga suele dejar de recibir nuevas oleadas después de la primera.
Qué hacer en las primeras 24 horas si te pasa a ti
Haz captura de pantalla, con fecha visible, de cada reseña sospechosa antes de que el estafador las borre o las oculte, algo que ocurre con frecuencia una vez ha cobrado o ha sido denunciado. Usa el formulario específico de Google para extorsión, no el canal genérico de denuncia de reseñas, porque el genérico entra en una cola distinta y más lenta. Guarda cualquier mensaje del extorsionista, aunque llegue por WhatsApp o Facebook: es la prueba que Google y las autoridades piden para acelerar la eliminación.
Avisar a tus pacientes o clientes habituales de que la ficha ha sido atacada, sin dramatizar, ayuda a contener el daño mientras Google actúa: alguien que ya te conoce y ve una caída repentina de estrellas lo entiende si se lo explicas, y no lo entiende si lo descubre solo. No pagar, bajo ninguna circunstancia, sigue siendo la recomendación unánime de Google y de los abogados especializados citados en los casos documentados: pagar no detiene el ataque, lo confirma como rentable.
Por qué a un profesional independiente le cuesta más que a una cadena
Un negocio con varias decenas de locales puede absorber el golpe de una ficha atacada porque tiene otras que siguen intactas y un equipo legal o de comunicación que responde en horas. Un dentista, un veterinario o un abogado con una sola consulta no tiene ese colchón: su ficha de Google es, en la práctica, su única puerta de entrada digital, y un ataque contra ella no se diluye en ningún otro sitio.
Esto explica por qué el mismo tipo de fraude, documentado en Estados Unidos, España, Francia, Bélgica y otros países, golpea con más fuerza relativa a los negocios pequeños: la caída de estrellas no se reparte entre cien fichas, se concentra en la única que tienes. Cuanto más pequeño el negocio, menos margen de error puede permitirse frente a un ataque de este tipo.
Sobre el autor
Javier G. Amblar lleva 27 años como consultor estratégico y fue profesor asociado del IE Business School, donde recibió el Premio a la Excelencia Docente. Hoy dirige RADAR, el sistema que ayuda a profesionales por cuenta propia a saber qué dice realmente la Inteligencia Artificial de su negocio, dentro de una comunidad de más de 500.000 personas. Más información en consultoria.uno/radar.


