Le preguntó lo mismo a tres Inteligencias Artificiales distintas, y recibió tres versiones de su propia carrera

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Preguntar lo mismo sobre un mismo profesional a ChatGPT, Gemini y Perplexity puede dar tres respuestas que no coinciden entre sí, con datos distintos, énfasis distintos, e incluso alguna afirmación que ninguno de los otros dos repite. No es un fallo aislado, es consecuencia directa de cómo cada sistema construye su respuesta a partir de fuentes diferentes.

El experimento que cualquiera puede repetir en cinco minutos

Abre ChatGPT, Gemini y Perplexity en pestañas separadas y escribe en cada uno la misma pregunta sobre ti o sobre tu negocio: a qué te dedicas, dónde ejerces, cuál es tu especialidad. En muchos casos, sobre todo si eres un profesional independiente sin una presencia digital muy trabajada, las tres respuestas no van a coincidir del todo. Puede que uno mencione una especialidad que ya no ejerces, otro te ubique en una ciudad donde trabajaste hace años, y el tercero simplemente no tenga suficiente información y lo admita.

Por qué tres sistemas entrenados de forma parecida dan resultados distintos

Aunque los tres modelos comparten una base tecnológica similar, cada uno se entrena con conjuntos de datos distintos, se actualiza en momentos distintos, y sobre todo, accede a fuentes distintas cuando busca información reciente. Perplexity tiende a apoyarse en webs corporativas y comparadores, ChatGPT muestra mayor sensibilidad hacia menciones en medios, y Gemini prioriza fuentes institucionales y de autoridad reconocida. Si tu información está más presente en un tipo de fuente que en otro, el resultado que obtienes de cada motor va a reflejar ese desequilibrio.

El riesgo real no es la discrepancia técnica, es la confusión del cliente

Un cliente potencial no suele preguntar a los tres motores antes de decidir, pregunta al que usa habitualmente. Eso significa que la versión de ti que recibe ese cliente depende, en parte, de qué asistente eligió usar ese día, algo que tú no controlas. Si ese motor tiene una versión desactualizada o incompleta de tu perfil, el cliente actúa con esa información parcial sin saber que existe otra versión distinta en otro sistema.

Esto también significa que corregir un error en un solo motor no resuelve el problema entero. Un profesional puede haber corregido con éxito lo que dice Gemini sobre él y seguir teniendo una versión desactualizada circulando en ChatGPT o Perplexity, sin ninguna señal que se lo indique.

Un ejemplo del tipo de contradicción que se repite

Imagina a un consultor que hace cinco años se especializaba en un área concreta y hoy trabaja en otra completamente distinta. Es plausible que un motor entrenado con datos más antiguos siga describiéndolo por su especialidad anterior, mientras que otro, con acceso a información más reciente, ya refleje el cambio. Un cliente que consulta el primero llega con una expectativa equivocada sobre qué puede ofrecerle ese consultor.

Por qué esto no se resuelve solo con una web actualizada

Actualizar tu propia web es necesario pero no basta, porque cada motor pondera de forma distinta cuánto peso le da a tu web frente a otras fuentes externas sobre ti, como directorios, menciones de prensa o perfiles profesionales de terceros. Si esas fuentes externas no están igual de actualizadas, seguirás teniendo versiones contradictorias circulando, aunque tu propia web esté perfecta.

La solución pasa por revisar y, si hace falta, corregir tu información allá donde exista: tu web, tus perfiles profesionales, cualquier ficha en directorios del sector, y cualquier mención de prensa que puedas actualizar o contextualizar con contenido más reciente.

Cómo hacer esta auditoría de forma ordenada

Empieza por anotar en un documento simple las preguntas clave que un cliente potencial haría sobre ti: especialidad, ubicación, forma de trabajar, tarifa orientativa si la publicas. Después, plantea esas mismas preguntas a los tres motores por separado, sin dar tú ninguna pista adicional, y anota la respuesta textual de cada uno. Compara las tres respuestas entre sí y con la realidad actual de tu negocio.

Donde encuentres una discrepancia relevante, identifica de qué fuente puede estar viniendo esa información desactualizada, y corrígela en el origen, no solo en tu propia web.

Por qué conviene repetir este ejercicio con regularidad

La información que manejan estos sistemas no es estática, cambia con cada actualización de modelo y con cada nuevo contenido que se indexa sobre ti. Una comprobación hecha hoy puede quedar desactualizada en unos meses, especialmente si tu negocio cambia de enfoque, de ubicación o de servicios ofrecidos.

Lo que revela esta discrepancia sobre el momento actual

Durante años, el reto de un profesional era mantener actualizada una sola cosa: su propia web. Hoy el reto se ha multiplicado, porque existen varios sistemas distintos formándose una idea de quién eres, cada uno con sus propias fuentes y su propio ritmo de actualización. Ignorar esta fragmentación no la hace desaparecer, solo hace que la descubra un cliente antes que tú.

Un caso frecuente: el profesional con dos especialidades

Este problema se agrava cuando un profesional ejerce, de forma legítima, más de una especialidad o combina distintos servicios. Un abogado que también hace mediación, una nutricionista que también da formación a empresas, un consultor que trabaja tanto en estrategia como en implementación: cada motor puede haber capturado un aspecto distinto de ese perfil, y ninguno de los tres tiene por qué mostrar el cuadro completo.

En estos casos, la contradicción no es tanto un error como una versión parcial de la verdad en cada motor. La solución pasa por asegurarte de que, en cada fuente relevante sobre ti, quede claro el conjunto completo de lo que haces, no solo la parte que esa fuente concreta decidió destacar en su momento.

Qué hacer si detectas una contradicción grave

Si la discrepancia entre motores incluye un dato con impacto real, una especialidad que ya no ejerces y que podría generar una expectativa equivocada en un cliente, una ubicación incorrecta que haga perder tiempo a alguien, o una tarifa desactualizada, prioriza corregir esa contradicción por encima de cualquier otra tarea de visibilidad. Un dato menor desactualizado genera una molestia. Un dato grave contradictorio puede costarte directamente un cliente o generar una situación incómoda que se podría haber evitado con una simple revisión periódica.

Por qué no basta con hacer esta comprobación una sola vez

Los tres motores se actualizan en momentos distintos y con distinta frecuencia, así que una comprobación hecha hoy puede quedar desactualizada en cuestión de semanas, sobre todo si cambias algún dato relevante de tu negocio o si aparece contenido nuevo sobre ti en cualquier fuente externa. Tratar esta auditoría como un ejercicio de una sola vez da una falsa sensación de tranquilidad, porque lo que compruebas hoy puede haber cambiado sin aviso dentro de dos meses.

La forma más realista de sostener esto en el tiempo es fijar una fecha recurrente, por ejemplo el primer día de cada mes, para repetir el mismo ejercicio con las mismas preguntas y comparar los resultados con la comprobación anterior. Ese hábito, más que cualquier corrección puntual, es lo que evita sorpresas.

Lo que un cliente hace cuando detecta él mismo la contradicción

Hay un escenario todavía más incómodo que el de un cliente que recibe información equivocada de un solo motor: el del cliente que, por curiosidad o por costumbre, pregunta a más de un asistente y detecta él mismo la contradicción entre lo que dicen sobre ti. Ese tipo de cliente no solo se queda con una duda, se queda con la sensación de que tu información pública no es fiable, algo que pesa más que un simple dato erróneo aislado.

Evitar esa impresión es otra razón, además del riesgo directo de perder al cliente que consultó un solo motor, para tomarse en serio esta comprobación con la regularidad que merece.

Cómo documentar el resultado para que sea útil de verdad

No basta con hacer la comprobación mentalmente y quedarte con una impresión general. Guarda la respuesta textual de cada motor, con fecha, en un documento simple, aunque sea una hoja de cálculo básica. Esa documentación te permite comparar con precisión la siguiente vez que repitas el ejercicio, en lugar de depender de tu memoria sobre lo que decía cada asistente la última vez que lo comprobaste, que rara vez es tan exacta como parece.

Con dos o tres comprobaciones guardadas ya puedes ver si tu situación mejora, empeora o simplemente cambia de forma sin mejorar, algo que ninguna comprobación aislada te puede mostrar por sí sola. Ese registro, además, te sirve como prueba concreta si en algún momento necesitas reportar un error grave a la empresa responsable del sistema.

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Sobre el autor

Javier G. Amblar suma 27 años de experiencia analizando cómo se comunican los profesionales y las empresas, y fue exprofesor asociado del IE Business School, con el Premio a la Excelencia Docente entre sus reconocimientos. Su comunidad en línea reúne hoy a más de 500.000 personas interesadas en la visibilidad ante la Inteligencia Artificial.

Si quieres comprobar si ChatGPT, Gemini y Perplexity coinciden sobre tu perfil profesional, puedes revisarlo con RADAR.

- Fuentes Generales: El listado aquí
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Este artículo se ha elaborado con asistencia de inteligencia artificial para la búsqueda, organización y síntesis de información. El texto final, sus fuentes y sus conclusiones han sido revisados y validados por Anabel Blanco, Editora de IA Actual y Javier G. Amblar, Editor de IA Actual.

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