En 2027 la máquina será parte del círculo íntimo de tu cliente

Una previsión, no un hecho. Pero los primeros datos ya están medidos, y quien vive de tratar con personas debería verlos antes de que le lleguen a la consulta.

Lo más leído

La Inteligencia Artificial como compañía ha dejado de ser una rareza y hay proyecciones que sitúan en 2027 el momento en que, para bastante gente, ocupe el sitio de una amistad dentro de su círculo cercano. Conviene decirlo con precisión: es una previsión, no un hecho consumado, y las previsiones fallan. Pero los primeros datos ya están medidos, no son una intuición, y quien vive de tratar con personas hará bien en entender qué se le viene encima antes de que se le siente delante.

Qué dicen exactamente los datos que ya existen

Dicen que el uso emocional de estas herramientas está mucho más extendido de lo que se supone, y que empezó por los más jóvenes. El Center for Democracy and Technology encuestó a 1.030 estudiantes de secundaria, 806 profesores y 1.018 padres durante el curso 2024-2025 en Estados Unidos.

El 42% de los alumnos reconoció que ha «conversado con una Inteligencia Artificial como amiga o compañera, o la ha usado como forma de escapar de la vida real». Un 19% la ha empleado para asuntos sentimentales. Y más de un tercio dijo algo que ordena todo lo demás: le resulta más fácil hablar con la máquina que con sus padres.

No es un dato sobre tecnología. Es un dato sobre lo caro que se ha vuelto para mucha gente sostener una conversación difícil con otro ser humano.

Por qué esto no es un asunto de adolescentes

Porque el patrón sube por edades con dos o tres años de retraso, y siempre lo ha hecho. Ocurrió con la mensajería instantánea, con las redes sociales y con la banca por el móvil: empezaron siendo cosa de chavales y hoy las usa tu madre.

La diferencia es que aquí no hablamos de un canal, hablamos de un interlocutor. Una persona de 55 años que vive sola, que se ha quedado sin pareja o sin trabajo, tiene delante algo que le escucha a las tres de la mañana, no la juzga, no se cansa y no le devuelve un reproche. Ya hemos contado la historia real de una mujer que acabó teniendo una relación con ChatGPT, y no era ninguna adolescente.

Dónde está la línea entre un apoyo y una sustitución

La línea está en si esa conversación devuelve a la persona al mundo o la aparta de él. Es la distinción práctica que sirve, y no requiere ser experto para aplicarla.

Cuando alguien ordena sus ideas con una máquina antes de una conversación incómoda, y luego tiene esa conversación, la herramienta ha funcionado como un ensayo. Es un puente. Cuando alguien cuenta a la máquina lo que antes contaba a un amigo, y ya no llama al amigo, la herramienta ha ocupado un hueco en lugar de ayudar a llenarlo. Ahí ya no hay puente, hay sustitución.

La primera señal casi nunca es dramática. Es una agenda social que se vacía despacio mientras la persona insiste en que está bien y en que además ahora se explica mejor.

Qué le cambia esto a quien vive de tratar con personas

Le cambia con quién le comparan. Si tienes consulta, despacho, aula o taller, tu cliente ya no llega en blanco: llega después de meses de conversaciones con algo que siempre le dio la razón, nunca le interrumpió y jamás le mandó tarea para casa.

Eso tiene dos caras. La incómoda es que tu forma de escuchar se compara ahora con una paciencia infinita que ningún humano puede igualar. La buena es que lo que tú haces, mirar a alguien y decirle lo que no quiere oír, se ha vuelto escaso justo cuando todo lo demás se abarata. Nadie paga por que le den la razón, eso ya lo tiene gratis en el móvil. Se paga por criterio, por presencia y por consecuencias.

Qué merece la pena hacer ahora, sin alarmismo

Merece la pena prepararse para una conversación que va a llegar, y no fingir que no está pasando. Tres cosas concretas.

La primera, preguntar. Incorporar con naturalidad a tu forma de trabajar una pregunta sobre a quién consulta esa persona sus decisiones, y escuchar la respuesta sin ironía. El día en que tu cliente diga que se lo consulta a ChatGPT, la peor reacción posible es una sonrisa condescendiente.

La segunda, no competir en disponibilidad. Es una batalla perdida contra algo que no duerme. Tu ventaja está en el peso de lo que dices, no en la cantidad de veces que respondes.

Y la tercera, entender de verdad cómo funcionan estas herramientas, porque para tener criterio sobre algo hay que haberlo usado. Ese es el motivo por el que conviene saber qué es lo que estas máquinas nunca van a poder hacer antes de tener una opinión firme, en un sentido o en el otro.

Y si la proyección de 2027 no se cumple

Puede no cumplirse, y sería una buena noticia. Las previsiones tecnológicas suelen acertar la dirección y equivocarse en la fecha, casi siempre por optimistas.

Pero la dirección aquí es difícil de discutir, y la pregunta de fondo lleva tiempo sobre la mesa, como cuando nos preguntamos si una Inteligencia Artificial puede llegar a sustituir a un amigo. Que llegue en 2027, en 2029 o en 2032 cambia poco lo que deberías hacer, que es exactamente lo mismo en los tres casos: ser el sitio donde alguien encuentra lo que una máquina no le va a dar nunca, que es otro ser humano dispuesto a decirle la verdad.

Si la Inteligencia Artificial te importa de verdad, apúntate a nuestro newsletter gratuito. Solo lo esencial, sin ruido.

- Fuentes Generales: El listado aquí
- Imágenes generadas con IA en Magnific

Nota de elaboración y validación

Este artículo se ha elaborado con asistencia de inteligencia artificial para la búsqueda, organización y síntesis de información. El texto final, sus fuentes y sus conclusiones han sido revisados y validados por Anabel Blanco, Editora de IA Actual y Javier G. Amblar, Editor de IA Actual.

Política de Privacidad

- Todas las Imágenes han sido generadas con IA usando Magnific
- Editores: Anabel Blanco y Javier Amblar

Otros artículos sobre IA que debes leer