Un conductor inocente circulaba por Wisconsin cuando varios coches patrulla lo rodearon en plena autovía y le apuntaron con un arma. El sistema de cámaras Flock había confundido su vehículo con el de un sospechoso de un homicidio en Milwaukee, según documentó Motorbiscuit el 9 de agosto de 2026. Nadie comprobó el dato antes de actuar, y eso es exactamente lo que le puede pasar a tu reputación profesional sin que ningún arma se vea de por medio.
¿Qué tiene que ver un radar de matrículas con tu próximo cliente perdido?
El Instituto para la Justicia, organización estadounidense que lleva años documentando estos casos, ha contabilizado al menos 26 detenciones erróneas por fallos de cámaras de reconocimiento automático desde 2018, la mayoría concentradas desde 2023. Un sistema automático emite una alerta, alguien actúa sobre esa alerta sin verificarla, y la consecuencia recae sobre una persona que no hizo nada malo. Cambia el escenario: no es una autovía, es una conversación entre un posible cliente y ChatGPT, Gemini o Perplexity sobre quién puede ayudarle con su problema.
El error que no ves: qué pasó en Wisconsin con Flock Safety
En el caso de Wisconsin, la policía de Brookfield recibió una alerta de gravedad máxima de la red de cámaras Flock, que señalaba el coche como vinculado a una investigación activa. Los agentes actuaron con el arma desenfundada antes de comprobar nada. El propio afectado explicó después que ni siquiera era el modelo correcto de coche, solo una coincidencia parcial de matrícula que el sistema dio por buena.
Ese mismo patrón, alerta automática que nadie contrasta, ya ocurre todos los días con lo que la Inteligencia Artificial dice de un profesional independiente. La diferencia es que aquí no hay coche patrulla ni testigos. Hay un cliente que pregunta y una respuesta que, si está mal, tú jamás vas a ver.
La diferencia entre un error público y un error silencioso
Cuando la policía se equivoca, hay un vídeo, hay una denuncia, hay un titular. Cuando Gemini le dice a alguien que tu consulta cerró, que tu especialidad es otra, o que un competidor tiene mejores referencias que tú, no hay escena que grabar. Solo hay un mensaje que nunca llega a tu bandeja de entrada.
Javier G. Amblar lo explica así en las sesiones de RADAR: la reputación ante la Inteligencia Artificial no falla con ruido, falla en silencio. El profesional sigue facturando lo mismo, sin saber que una parte de su demanda potencial se apagó en una conversación que nunca vio.
Por qué el cliente que no llama es peor que el cliente que se queja
Un cliente que se queja te da información. Uno que nunca aparece no te da nada, y ahí está el problema real. No puedes corregir un dato falso que ignoras que existe, y no puedes recuperar una llamada que nunca se produjo porque alguien, en otra pantalla, decidió no hacerla.
Este artículo sobre de dónde saca la Inteligencia Artificial lo que dice de ti explica el origen de esos datos. Pero el origen solo importa si antes sabes que hay un problema, y la mayoría de los profesionales independientes en España todavía no ha comprobado qué contesta un modelo de lenguaje cuando alguien pregunta por su nombre.
Qué puedes hacer hoy con lo que la Inteligencia Artificial dice de ti
No hace falta convertirte en experto técnico para actuar. Hace falta preguntarle directamente a ChatGPT, Claude, Gemini y Perplexity qué saben de ti, con qué te asocian y si hay algo desactualizado o directamente falso en la respuesta. Es la misma lógica que llevó a Javier G. Amblar a diseñar RADAR: medir antes de reaccionar, no al revés.
La policía de Wisconsin actuó primero y comprobó después. Ese orden, aplicado a tu carrera, es el que te puede estar costando clientes ahora mismo sin que tengas ni un solo dato para demostrarlo.
¿Verificar antes de actuar debería ser solo trabajo policial?
No. Verificar antes de actuar es, cada vez más, trabajo de cualquiera que dependa de que le encuentren y le describan bien. La Inteligencia Artificial ya toma decisiones de recomendación con el mismo automatismo con el que un radar de matrículas dispara una alerta, y las dos cosas comparten el mismo defecto: nadie revisa el dato hasta que ya ha pasado algo.
La buena noticia es que tú sí puedes revisar el tuyo, sin esperar a que la policía te pare en la autovía de tu propia reputación.
Comprueba qué dice de ti la Inteligencia Artificial antes de que te cueste un cliente
Sobre el autor
Javier G. Amblar lleva 27 años formando a directivos y profesionales, más de 33.000 en 55 países. Fue exprofesor asociado del IE Business School y ha colaborado con RTVE y Onda Cero. Dirige una comunidad en línea de más de 500.000 personas y un canal de YouTube con más de 368.000 suscriptores. Con RADAR ayuda a que la Inteligencia Artificial te describa bien antes de que la decisión se tome sin ti. Descubre RADAR.


