La inteligencia artificial generativa ha llegado para quedarse, metiéndose cada vez más en nuestras vidas. Herramientas como ChatGPT de OpenAI, Google Gemini, Microsoft Copilot y Apple Intelligence prometen que seremos más productivos y nos facilitan las tareas diarias, pero ¿a qué precio? En este artículo, vamos a explorar los principales riesgos para nuestra privacidad al usar estas tecnologías y cómo podemos proteger nuestra información personal.
Políticas de privacidad: lo que tienes que saber
Cada herramienta de IA generativa tiene su manera de manejar la privacidad. Es vital que te informes sobre cómo usan y guardan tus datos. Por ejemplo, Google Gemini te deja configurar períodos de retención y borrar ciertos datos, mientras que OpenAI ofrece la opción de desactivar la recopilación de datos para el entrenamiento del modelo. Leer y entender estas políticas es esencial antes de lanzarte a usar cualquier herramienta.
La inexistencia de un «opt-out» universal
Uno de los grandes retos es que no hay una opción universal para excluirse de la recopilación de datos en todas las herramientas de IA generativa. Tienes que revisar y ajustar las configuraciones de privacidad de cada herramienta por separado.
Uso y retención de datos: el punto crítico
El uso creciente de herramientas de IA en nuestros dispositivos personales y profesionales amplifica las preocupaciones sobre la privacidad. Microsoft, por ejemplo, ha integrado un botón dedicado a Copilot en sus computadoras Surface, mientras que Apple apuesta por ejecutar su IA en sus propios dispositivos y chips, subrayando la privacidad como un desafío.
Preguntas clave sobre privacidad que debes plantearte
Antes de elegir una herramienta de IA, plantéate estas preguntas:
- ¿Cómo se utiliza mi información y cómo podría utilizarse?
- ¿Hay una opción para desactivar el intercambio de datos?
- ¿Puedo limitar qué datos se utilizan y cuánto tiempo se retienen?
- ¿Es posible eliminar los datos?
- ¿Tengo que pasar por varios pasos para encontrar configuraciones de exclusión?
Si estas preguntas no tienen respuestas claras en las políticas de privacidad, tómatelo como una señal de alerta.
Protegiendo tus datos sensibles
Andrew Frost Moroz, fundador de Aloha Browser, recomienda no ingresar datos sensibles en modelos de IA generativa. Esto aplica tanto a información personal como laboral. Las empresas están particularmente preocupadas por el uso de modelos de IA por parte de sus empleados, ya que esto podría exponer información confidencial.
Optar por no participar en el entrenamiento de modelos
Las herramientas de IA generativa suelen ofrecer opciones para excluirse de la recopilación de datos. Por ejemplo, los usuarios de ChatGPT pueden desactivar la opción «Mejorar el modelo para todos», evitando que sus conversaciones se utilicen para entrenar el modelo. Jacob Hoffman-Andrews, de la Electronic Frontier Foundation, señala que los consumidores no obtienen beneficios reales al permitir el entrenamiento de IA con sus datos, y los riesgos aún están bajo estudio.
Participación con precaución
Herramientas como Microsoft Copilot se integran en aplicaciones de Office para facilitarnos la vida. Microsoft asegura que no comparte datos con terceros sin permiso y no utiliza datos del cliente para entrenar Copilot sin consentimiento. Piensa bien cómo se van a usar tus datos antes de optar por participar.
Periodos de retención cortos y eliminación de datos
Es recomendable establecer períodos de retención cortos y eliminar los chats después de obtener la información que necesitas. Aunque las empresas aún mantengan registros, esto reduce el riesgo de que terceros accedan a tu cuenta y de que la información sensible se use para entrenar el modelo.
¿Cuál es nuestra opinión al respecto?
La inteligencia artificial generativa ofrece grandes oportunidades para mejorar nuestra vida cotidiana, pero también presenta riesgos significativos para la privacidad. En «IA Actual», creemos que es fundamental que te informes y tomes medidas activas para proteger tu información personal. Entender las políticas de privacidad, hacer preguntas clave y utilizar opciones de exclusión son pasos cruciales. La tecnología avanza rápido, y nuestra conciencia sobre su impacto en la privacidad debe avanzar al mismo ritmo.


