Google sigue mandando casi 190 veces más tráfico que ChatGPT a las páginas web, según los datos de Ahrefs Web Analytics recogidos por Search Engine Journal el 18 de agosto de 2026, sobre una muestra de más de 76.000 sitios con cifras de diciembre de 2025: Google representó el 39,98% del tráfico total de esos sitios, ChatGPT el 0,21%, Bing el 1,41%, Perplexity el 0,02% y Gemini el 0,01%. Si tu plan de este año fue dejar de cuidar tu posicionamiento en buscadores para perseguir solo la Inteligencia Artificial, este dato dice que hiciste mal el cálculo. Y si tu plan fue ignorar del todo la Inteligencia Artificial porque «total, casi nadie entra por ahí», el mismo dato te está avisando de otra cosa.
La diferencia real entre Google y ChatGPT, en números que puedes verificar
Un 39,98% frente a un 0,21% no es una diferencia de matiz, es una diferencia de escala. Por cada visita que un sitio recibe desde ChatGPT, recibe alrededor de 190 desde Google. Bing, con su 1,41%, todavía manda más de seis veces más tráfico que ChatGPT, y eso que casi nadie habla de Bing en las conversaciones sobre el futuro de la búsqueda.
Perplexity y Gemini, con un 0,02% y un 0,01% respectivamente, son casi anecdóticos en el conjunto de esos 76.000 sitios analizados. Esto no significa que no importen, significa que hoy, en diciembre de 2025 y con toda probabilidad todavía en agosto de 2026, no son la fuente de tráfico que algunos discursos dan por hecha.
Por qué tantos profesionales están soltando lo que ya funciona
Javier G. Amblar lleva meses viendo la misma conversación repetirse entre consultores, abogados, médicos y arquitectos con negocio propio: la sensación de que «ya no vale la pena» cuidar cómo aparecen en Google porque «el futuro es ChatGPT». Es una lectura comprensible del momento, y también una lectura equivocada de los datos que existen hoy.
El error no está en tomarse en serio la Inteligencia Artificial. Está en tratar este cambio como un interruptor que apaga una cosa para encender otra. Los datos de Ahrefs muestran justo lo contrario: dos canales que conviven, uno todavía enorme y otro todavía pequeño pero creciendo rápido.
Lo que el estudio de Ahrefs dice de verdad, sin la parte que se exagera
El propio informe reconoce sus límites: mide tráfico con referencia (referral traffic), y algunos sistemas de Inteligencia Artificial, incluidos ciertos navegadores integrados, no siempre dejan ese rastro, así que es probable que el número real de visitas generadas por ChatGPT sea algo mayor al 0,21% registrado. Aun con ese margen, la distancia con Google sigue siendo de un orden de magnitud completo, no de un pequeño ajuste.
Lo honesto es decir las dos cosas a la vez: Google sigue siendo, con enorme diferencia, el canal que mueve visitas reales hacia tu web. Y al mismo tiempo, ChatGPT, Gemini y Perplexity ya generan una conversación sobre ti que Google nunca generó, porque no responden con una lista de enlaces, responden con una recomendación.
El argumento que casi nadie está usando bien
La mayoría de los artículos sobre este estudio lo usan para minimizar la Inteligencia Artificial: «mira, es insignificante, no pierdas el tiempo». Ese uso del dato es tan flojo como el contrario. Un canal que en diciembre de 2025 movía el 0,21% del tráfico y que crece, según el propio informe de Ahrefs, varias veces más rápido que Google mes a mes, no es un canal que puedas ignorar durante los próximos cinco años solo porque hoy pese poco.
El argumento correcto es más aburrido y más útil: haz las dos cosas, en la proporción que corresponde a cada una hoy. Sigue cuidando tu posicionamiento clásico, porque ahí está casi el 40% de tu tráfico. Y empieza a medir, aunque sea con una sola cifra al mes, qué te contesta ChatGPT, Gemini o Perplexity cuando alguien pregunta por tu especialidad, porque esa conversación ya está pasando, la midas o no.
El crecimiento de ChatGPT no borra la distancia, solo la acorta despacio
El propio panel de Ahrefs muestra que el ritmo de crecimiento cambia de un mes a otro: en el último periodo analizado, Google creció un 1,4% y ChatGPT un 5,3%, pero el mes anterior el patrón se había invertido, con Google subiendo un 6,8% y ChatGPT solo un 1,6%. Esa variación mes a mes es la prueba de que no hay una tendencia lineal y previsible que puedas extrapolar sin cuidado.
Aun tomando el mejor mes de ChatGPT como referencia, cerrar una distancia de 190 veces creciendo un puñado de puntos porcentuales por encima de Google exige años, no meses. Eso no quita valor a la tendencia, pero sí desmonta la idea de que el cambio de fondo ya ocurrió. Todavía no ha ocurrido, está ocurriendo, y a un ritmo mucho más lento del que sugieren muchos titulares.
La parte de la conversación que el tráfico nunca va a mostrarte
Cuando alguien busca en Google y hace clic, ese clic queda registrado y es lo que mide un estudio como el de Ahrefs. Cuando alguien le pregunta a ChatGPT o a Gemini por un profesional de tu sector y recibe una respuesta directa con un nombre, muchas veces esa persona no necesita hacer clic en ningún sitio para decidir a quién va a llamar. La recomendación ya cumplió su función sin generar una sola visita medible.
Esto significa que el 0,21% de tráfico de ChatGPT que registra el estudio no representa todo el peso real que ya tiene esa conversación en las decisiones de alguien que busca ayuda profesional. El tráfico y la influencia son dos cosas distintas, y solo la primera aparece en este tipo de informes.
Lo que casi ningún profesional independiente está midiendo todavía
Aquí está la parte que el estudio de Ahrefs no cubre, porque no es su objetivo: cuántos profesionales con negocio propio saben, hoy, qué dice ChatGPT cuando alguien le pregunta por su nombre o por su especialidad. La respuesta, en la experiencia de Javier G. Amblar tras revisar decenas de casos, es que casi ninguno lo sabe. No porque no les importe, sino porque nunca se les ha ocurrido que se pueda comprobar.
Esa laguna es el verdadero riesgo, más que el tamaño todavía pequeño de ChatGPT como fuente de tráfico. Si tu ficha de Google está bien cuidada pero la Inteligencia Artificial repite un dato desactualizado, confunde tu nombre con otro profesional o directamente no te menciona cuando debería, tienes un problema que el tráfico de Google no te va a resolver.
Medir no es una moda, es cerrar un punto ciego
Medir tu visibilidad ante la Inteligencia Artificial no compite con el posicionamiento clásico, lo completa. Son dos preguntas distintas que conviene responder por separado: «¿me encuentran en Google cuando buscan lo que hago?» y «¿qué dice de mí la Inteligencia Artificial cuando alguien le pregunta directamente?». Puedes tener la primera resuelta desde hace años y la segunda completamente a ciegas, y eso es exactamente lo que le pasa hoy a la mayoría de los profesionales con trayectoria.
La buena noticia es que cerrar ese punto ciego no exige abandonar nada de lo que ya construiste. Exige añadir una capa de atención que antes no existía, porque la herramienta que la hacía necesaria tampoco existía.
Qué significa esto si vives de tu reputación profesional
Si eres consultor, abogado, médico, psicólogo o arquitecto con negocio propio, tu reputación no se construye solo en un canal. Se construye en Google, en las recomendaciones de boca a boca, y ahora también en lo que la Inteligencia Artificial repite cuando alguien pregunta por tu sector antes de decidir a quién llamar. Descuidar cualquiera de esas tres capas por atender solo otra es dejar un flanco abierto sin necesidad.
El dato de Ahrefs no dice «olvídate de la Inteligencia Artificial». Dice que el tráfico directo desde ese canal todavía es pequeño. Son dos afirmaciones distintas, y solo la segunda está respaldada por el estudio.
El equilibrio que nadie te está explicando con esta claridad
Nadie te va a decir que abandones tu web ni tu ficha de Google, porque sería un consejo absurdo con casi el 40% del tráfico todavía llegando por ahí. Y nadie serio te va a decir tampoco que ignores lo que la Inteligencia Artificial ya está diciendo de ti, porque esa conversación sucede sin pedirte permiso, hables o no hables de ella. El punto de equilibrio no está en elegir un bando, está en dejar de operar a ciegas en el segundo frente mientras sigues cuidando el primero.
Javier G. Amblar lo resume así tras revisar decenas de casos reales: la mayoría de los profesionales independientes que pierden oportunidades ante la Inteligencia Artificial no las pierden por falta de mérito, las pierden por falta de medición. Y eso, a diferencia del tamaño todavía pequeño de estos canales, sí depende enteramente de ti.
Si quieres saber qué le contesta hoy la Inteligencia Artificial a alguien que pregunta por tu nombre o tu especialidad, puedes comprobarlo antes de seguir especulando: revisa tu visibilidad ante la Inteligencia Artificial con RADAR.
Sobre el autor
Javier G. Amblar acumula 27 años de experiencia como consultor estratégico y ha formado a más de 33.000 profesionales en 55 países. Es exprofesor asociado del IE Business School y colabora habitualmente con RTVE, Telemadrid, Onda Cero y EsRadio. Es autor del libro Liderazgo (Editatum, 2018).
Dirige una comunidad online de más de 500.000 personas y un canal de YouTube con más de 368.000 suscriptores, donde lleva años explicando cómo se adapta el trabajo independiente a cada cambio real del mercado.
En consultoria.uno impulsa dos proyectos concretos: RADAR, para medir qué dice realmente la Inteligencia Artificial de tu nombre y tu negocio, y Evolution, su programa de mentoría personalizada para profesionales con experiencia.


