Pedir que un buscador o una web corrija un dato falso sobre ti es, desde hace años, un derecho conocido y bastante bien resuelto en Europa. Pedirle lo mismo a ChatGPT es otra historia. La organización austriaca de defensa de la privacidad noyb preguntó a ChatGPT por la fecha de nacimiento de su propio fundador, Max Schrems, y el sistema respondió con datos inventados. Cuando noyb exigió la corrección, la respuesta de OpenAI fue que la empresa no tiene forma de corregir ese dato dentro del modelo: solo puede bloquear que aparezca ante una pregunta muy concreta. Para cualquier profesional que dependa de su reputación, esa distinción entre corregir y bloquear cambia por completo lo que se puede hacer cuando una Inteligencia Artificial dice algo falso sobre ti.
¿Qué pidió noyb y qué respondió realmente ChatGPT?
noyb, la organización fundada por el activista de privacidad Max Schrems, presentó en abril de 2024 una denuncia formal ante la autoridad de protección de datos de Austria. El motivo: al preguntar a ChatGPT por la fecha de nacimiento de Schrems, el sistema entregó una fecha incorrecta con total seguridad, sin ningún aviso de duda. Cuando se le pidió a OpenAI que corrigiera o eliminara ese dato falso, la empresa contestó que técnicamente no puede hacerlo, solo puede impedir que el modelo muestre esa respuesta concreta ante esa pregunta concreta, según recoge el propio comunicado de noyb.
El caso Holmen: la Inteligencia Artificial inventó que había matado a sus hijos
El caso más grave documentado hasta ahora es el de Arve Hjalmar Holmen, un ciudadano noruego que se describe a sí mismo como una persona corriente, sin ningún perfil público. En agosto de 2024 escribió en ChatGPT la pregunta «¿quién es Arve Hjalmar Holmen?» y el sistema respondió con una historia según la cual habría matado a dos de sus hijos y habría sido condenado a 21 años de prisión. La respuesta mezclaba datos reales de Holmen, como su ciudad de residencia, su número real de hijos y una diferencia de edad entre ellos parecida a la real, con una acusación completamente falsa y gravísima. noyb presentó la denuncia formal ante la autoridad noruega de protección de datos, Datatilsynet, el 20 de marzo de 2025, invocando el artículo 5.1.d del reglamento europeo de protección de datos, que exige que los datos personales sean exactos.
La denuncia no pide solo una disculpa. noyb solicita a Datatilsynet que ordene a OpenAI eliminar el resultado difamatorio y ajustar el modelo para eliminar ese tipo de resultados inexactos de raíz, además de imponer una sanción económica. Es, hasta la fecha, la petición más exigente presentada contra una Inteligencia Artificial generativa por este motivo en Europa.
Por qué OpenAI dice que no puede corregir el dato de raíz
La explicación técnica que ha dado OpenAI en estos procesos es que un modelo de lenguaje no almacena datos sobre una persona en una ficha que se pueda editar, como haría una base de datos convencional. El dato falso no vive en un único lugar: es un patrón que emerge del entrenamiento del modelo completo. Por eso, según la propia empresa, solo se puede añadir un filtro que impida que esa respuesta concreta se repita ante esa pregunta exacta, sin que eso garantice que el modelo no vuelva a inventar algo parecido con otra formulación de la misma pregunta.
La diferencia entre bloquear una respuesta y corregir un dato
Esta distinción parece técnica, pero tiene consecuencias muy prácticas para cualquier profesional. Si una web publica un dato falso sobre ti, puedes pedir que lo corrijan y, una vez corregido, ese dato deja de existir en esa fuente. Si una Inteligencia Artificial genera un dato falso sobre ti, lo máximo que puedes conseguir, según los propios argumentos de OpenAI en estos casos, es que esa respuesta concreta se bloquee. La misma información inventada puede seguir apareciendo si alguien pregunta con otras palabras, en otro idioma, o simplemente en otro momento tras una actualización del modelo.
Italia multó a OpenAI, y un tribunal anuló la multa después
La autoridad italiana de protección de datos, el Garante, impuso a OpenAI una multa de 15 millones de euros en diciembre de 2024 por varias infracciones del reglamento europeo de protección de datos relacionadas con ChatGPT. El 18 de marzo de 2026, el Tribunal de Roma anuló esa sanción. El vaivén judicial deja algo claro para cualquier profesional que dependa de su reputación: el marco legal que debería obligar a corregir estos errores todavía se está construyendo caso por caso, y no ofrece hoy una vía rápida ni segura.
Qué significa esto para un profesional, no solo para figuras públicas
Los casos de Schrems y de Holmen llegaron a los tribunales porque ambos tenían el conocimiento y los recursos para litigar contra una de las empresas más grandes del mundo. Un abogado, una psicóloga o un arquitecto que descubra que una Inteligencia Artificial inventa algo falso sobre su trayectoria, su titulación o un supuesto problema profesional no tiene, en la práctica, ese mismo camino disponible. Puede pedir una corrección, como hizo noyb, y recibir la misma respuesta: que la empresa solo puede bloquear la salida concreta, no borrar el origen del error.
El derecho de rectificación existe en el papel, no siempre en la práctica
El reglamento europeo de protección de datos reconoce desde 2018 el derecho de cualquier persona a exigir la corrección de datos personales inexactos. Ese derecho nunca ha sido cuestionado como principio. Lo que los casos de noyb han puesto sobre la mesa es que aplicarlo a un modelo de lenguaje generativo choca con una arquitectura técnica que no fue pensada, en su origen, para permitir ese tipo de corrección puntual y verificable que sí es posible en una base de datos tradicional o en una página web.
Por qué esto es distinto de que la Inteligencia Artificial simplemente no te conozca
No tener presencia en las respuestas de una Inteligencia Artificial es un problema de visibilidad. Que la Inteligencia Artificial invente algo falso y potencialmente dañino sobre ti, y que ese dato sea estructuralmente difícil de eliminar de raíz, es un problema distinto y más serio. En el primer caso, el trabajo consiste en construir presencia. En el segundo, el trabajo consiste en detectar el problema lo antes posible, porque la corrección completa puede no estar garantizada nunca.
Qué puedes hacer mientras el marco legal se resuelve
Mientras el derecho de rectificación frente a modelos de lenguaje sigue resolviéndose caso por caso en los tribunales europeos, la única palanca real que tiene hoy un profesional es la detección temprana. Cuanto antes sepas que una Inteligencia Artificial está diciendo algo falso sobre ti, antes puedes pedir el bloqueo de esa respuesta concreta, documentar el caso y, si el daño es grave, iniciar el mismo tipo de denuncia que presentó noyb ante la autoridad de protección de datos de tu país.
Un año y medio después, todavía no hay resolución
Más de un año después de que Holmen presentara su denuncia, Datatilsynet no ha emitido todavía una resolución firme sobre el caso, según el propio archivo de noyb consultado en agosto de 2026. Esto no es un fallo del sistema noruego, es la señal de que un caso de este tipo, con daño potencial grave y bien documentado, tarda más de un año en resolverse en un país con una autoridad de protección de datos ágil y bien dotada. Un profesional independiente en España, sin el respaldo legal de una organización como noyb, difícilmente puede esperar una resolución más rápida.
Qué significa «documentar el caso» en la práctica
Documentar no es solo hacer una captura de pantalla. Significa anotar la fecha exacta, el modelo y la versión de la Inteligencia Artificial consultada, la pregunta exacta que se formuló y, si es posible, repetir la misma pregunta varias veces y en varios momentos distintos, porque un modelo generativo no siempre repite el mismo error ante la misma pregunta. Esta documentación es exactamente lo que sostiene una denuncia como la de noyb, y es lo mínimo que necesitarías si algún día tuvieras que demostrar ante una autoridad de protección de datos que un sistema de Inteligencia Artificial dijo algo falso y dañino sobre ti.
La comprobación que sustituye, hoy, a la corrección garantizada
Como la corrección de raíz no está garantizada, la comprobación periódica se convierte en la única defensa real disponible. Preguntar directamente a ChatGPT, Gemini y Perplexity qué dicen sobre ti, con tu nombre completo y tu profesión, es la forma más directa de descubrir un error antes de que lo descubra un cliente. Los casos de Schrems y Holmen se destaparon exactamente así, alguien preguntó por sí mismo y encontró algo que no esperaba.
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Sobre el autor
Javier G. Amblar es consultor estratégico desde hace 27 años, autor del libro Liderazgo (Editatum, 2018) y exprofesor asociado del IE Business School, donde recibió el Premio a la Excelencia Docente. Dirige hoy RADAR, el servicio que audita la visibilidad y la reputación de un profesional ante las principales Inteligencias Artificiales, dentro de una comunidad en línea de más de 500.000 personas. Revisa tu visibilidad en RADAR.


