Desde que OpenAI lanzó ChatGPT al público, la inteligencia artificial (IA) ha pasado de ser una curiosidad tecnológica a una herramienta esencial en nuestro día a día. Hoy en día, la usamos para redactar correos, programar código, hacer resúmenes, generar imágenes y hasta recibir consejos de salud o legales.
Pero ahora surge una pregunta inquietante: ¿las IAs pueden envejecer? Y peor aún… ¿pueden desarrollar una especie de deterioro cognitivo, como si fueran humanos con enfermedades neurodegenerativas?
Un equipo de investigadores en Israel ha puesto a prueba algunos de los modelos de lenguaje más avanzados y los resultados son impactantes. Aunque la IA no tiene neuronas ni recuerdos en el sentido biológico, parece que las versiones más recientes presentan síntomas de deterioro que recuerdan a enfermedades como el Alzheimer.
¿Es un simple problema técnico o estamos viendo algo mucho más profundo? ¿Podría la inteligencia artificial estar mostrando las primeras señales de una limitación estructural que afectará su futuro?
El experimento: medir la inteligencia de la IA como si fuera humana
El estudio fue realizado por científicos del Centro Médico Hadassah y la Universidad de Tel Aviv, liderados por los neurólogos Roy Dayan y Benjamin Uliel junto con el científico de datos Gal Koplewitz. ¿Qué hicieron? Aplicaron a varias herramientas de inteligencia artificial IA pruebas diseñadas para detectar deterioro cognitivo en humanos.
Estos fueron los modelos de IA que pusieron a prueba:
- ChatGPT-4 y ChatGPT-4o (de OpenAI)
- Claude 3.5 (de Anthropic)
- Gemini en dos versiones (de Alphabet/Google)
Entre las pruebas utilizadas estuvo el Montreal Cognitive Assessment (MoCA), un test clínico que mide memoria, orientación, atención y otras funciones cognitivas. ¿El resultado? Sorprendente y preocupante a la vez:
| Modelo de IA | Puntaje en MoCA | Equivalencia en humanos |
|---|---|---|
| ChatGPT-4o | 26/30 | Deterioro cognitivo leve |
| ChatGPT-4 | 25/30 | Deterioro cognitivo leve |
| Claude 3.5 | 25/30 | Deterioro cognitivo leve |
| Gemini | 16/30 | Deterioro severo (comparable a demencia) |
En humanos, un puntaje inferior a 26 suele indicar posibles problemas cognitivos. Pero aquí lo impactante: los modelos más avanzados apenas alcanzaron ese umbral y Gemini obtuvo un resultado equivalente a demencia severa.
¿Por qué la IA responde como un paciente con Alzheimer?
Los detalles son aún más inquietantes. Cuando se analizaron las respuestas, los investigadores notaron patrones similares a enfermedades neurodegenerativas humanas.
- Orientación espacial: Al preguntarle su ubicación, Claude respondió: «El lugar y la ciudad específicos dependerán de dónde te encuentres en este momento.» Este tipo de respuestas vagas son típicas en pacientes con deterioro cognitivo.
- Habilidades visuoespaciales: Cuando se les pidió dibujar un cubo en perspectiva, los modelos de IA generaron figuras completamente distorsionadas, algo similar a lo que ocurre en la demencia frontotemporal.
¿Qué significa esto? Que los modelos más avanzados están mostrando fallas inesperadas en tareas cognitivas fundamentales. Y lo preocupante es que no es un caso aislado.
La paradoja de la inteligencia artificial: avanza y retrocede al mismo tiempo
Este hallazgo podría parecer un fallo técnico menor, pero en realidad apunta a un fenómeno más profundo. La IA no “piensa” como nosotros. Sus respuestas se basan en patrones estadísticos, no en un razonamiento real.
Una posible explicación es lo que los expertos llaman la catástrofe de la interferencia. En términos simples: a medida que los modelos de IA se actualizan con más datos, pueden olvidar habilidades que antes dominaban.
¿Recuerdas cuando algunas versiones anteriores de ChatGPT eran mejores en matemáticas que las más recientes? Bueno, esto podría ser parte del mismo problema. Estamos haciendo que las mejores herramientas con inteligencia artificial sean más complejas, pero quizá a costa de su estabilidad.
¿Debemos preocuparnos por el futuro de la IA?
Este estudio deja algo claro: la inteligencia artificial en la actualidad sigue estando lejos de ser una verdadera inteligencia. Sí, cada versión es más poderosa, pero eso no significa que sea infalible.
Si estos modelos están fallando en pruebas cognitivas básicas, ¿qué pasará cuando confiemos en ellos para diagnósticos médicos o decisiones legales? ¿Podemos permitirnos depender de sistemas que pueden «olvidar» cosas cruciales?
Nuestra opinión
Lo que esto nos deja es una advertencia clara: la IA es impresionante, pero aún tiene muchas limitaciones. No podemos caer en la falsa sensación de que cada actualización es siempre mejor.
Si bien la inteligencia artificial está transformando el mundo, es vital que no la tratemos como una entidad infalible. Aún está lejos de ser un sustituto del pensamiento humano.
Así que la próxima vez que uses ChatGPT, Gemini o Claude, recuerda esto: incluso las IAs más avanzadas pueden envejecer… y quizás, en algún momento, necesiten su propia terapia cognitiva.


