Hemos revisado varias publicaciones que informan sobre cómo la pequeña isla caribeña de Anguila se está beneficiando inesperadamente del auge de la inteligencia artificial (IA). Este fenómeno está ocurriendo de una manera completamente incidental gracias a su dominio de Internet «.ai».
Anguila, con una población de aproximadamente 16,000 personas, ha visto un aumento significativo en los ingresos debido al creciente interés en los dominios «.ai». Este dominio, que originalmente está destinado a representar la isla, ha sido adoptado ampliamente por empresas tecnológicas y startups que trabajan en el campo de la IA. La demanda de estos dominios ha crecido exponencialmente, generando alrededor de 3 millones de dólares al mes para la economía local.
La administración de estos dominios es gestionada localmente, lo que significa que la mayor parte de los ingresos generados se queda en Anguila, beneficiando directamente a la isla. Este modelo contrasta con otros países pequeños que han externalizado la gestión de sus dominios, como el caso de Tuvalu con su dominio «.tv», donde gran parte de los ingresos no retorna a la economía local.
Este auge en el registro de dominios «.ai» no solo es una fuente de ingresos significativa para Anguila, sino que también está ayudando a la isla a posicionarse en el mapa global de la tecnología, aunque de manera indirecta. La popularidad de estos dominios ha crecido a una tasa del 156% en mayo de 2023 en comparación con el año anterior, destacando el impacto considerable que el auge de la IA está teniendo en este pequeño territorio.
¿Cuál es nuestra opinión al respecto?
Desde nuestra perspectiva, es fascinante ver cómo el auge de la tecnología puede tener efectos tan inesperados en economías pequeñas y remotas. Anguila ha sabido aprovechar una oportunidad única, lo que demuestra la importancia de gestionar localmente los recursos nacionales para maximizar los beneficios. Esto podría servir de ejemplo para otros pequeños territorios que buscan formas innovadoras de impulsar sus economías en la era digital.


